CUANDO Y COMO LIMPIAR LAS BROCHAS, PINCELES Y ESPONJAS DE MAQUILLAJE

Todas las mujeres usamos (aunque sea de manera ocasional) brochas, pinceles, esponjillas... para maquillarnos, pero a veces nos olvidamos de que es necesario hacerles una limpieza periódica. Con el uso, acumulan suciedad y restos de productos que pueden causar infecciones, hacer que el maquillaje no quede bien, aparición de granitos, picores...

Lo recomendable es limpiar las brochas, pinceles y esponjas una vez a la semana, puedes escoger un día en concreto para convertirlo como en una "rutina" y evitar que se olvide.

PARA LIMPIAR LAS BROCHAS Y PINCELES:

Utiliza un jabón neutro que no tenga siliconas, por ejemplo, un jabón de bebés, pon un poquito sobre tu mano y pasa las brochas y pinceles sobre ella con movimientos circulares, siempre con los pelos hacia abajo para que no se humedezca la pega y no se estropee. Intenta no mojar el mango.
Aclara y repite hasta que el agua salga totalmente limpia. Seca el exceso de humedad con una toalla limpia y deja que termine de secarse al aire libre (puede tardar incluso dos días dependiendo del grosor y del material de la brocha) sobre una superficie plana, intentando que los pelos queden al aire para que no se deformen, por ejemplo, sobre el borde de una mesa sería una buena opción.

También puedes usar unas plantillas especiales de siliconas o plásticos que venden en tiendas de cosmética con unos relieves que ayudan a eliminar suciedad, restos de maquillajes, polvos, sombra...

PARA LIMPIAR ESPONJAS:


La manera más común de limpiar las esponjas es aplicando un poco de jabón neutro, mejor si no tiene siliconas, como decía antes, un jabón de bebés estaría bien, sobre la esponja humedecida, frota la esponja con los dedos y ve poniéndola bajo el grifo con agua tibia para que toda la suciedad se vaya.

Como segunda opción, se puede poner un poco de jabón sobre la esponja seca, cuando haya absorbido el jabón, va mojándola bajo el grifo con agua tibia y frotando con los dedos hasta que suelte toda la suciedad.

Sea cual sea el paso que elijas, después, quítale todo el exceso de agua con una toalla limpia, y déjala que se seque por completo.

Siguiendo éstos pasos tendrás tus herramientas limpias para usarlas en cualquier momento y te durarán mucho más tiempo!
Si prefieres limpiarlas todos los días pero no tienes éste tiempo, puedes usar unos limpiadores especiales instantáneos que hay en el mercado que no necesitan agua y son muy rápidos.





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